Bonilla a la vista es el nombre de la empresa fundada en 1932 por César Bonilla Vázquez que, a sus 87 años, forma parte de la tercera generación de una familia dedicada a la hostelería y propietario de seis churrerías en A Coruña. Además cuenta con una fábrica de patatas fritas en Arteixo -vecino de Inditex- de 3400m2 y de la que cada día salen 25.000 churros y 6.000 kilos de patatas fritas. Su fama, debido a su extrema calidad y su envase poco habitual, en lata, que es como más fresca se mantiene, ha traspasado fronteras y su 1.500.000 kilos de patatas al año viajan por el mundo enlatadas y se convierten en producto de deseo. El «cameo» o «product placement» de una de sus latas en «Parásitos» solo ha hecho engordar su fama hasta convertirse en las patatas por las que los influencers coreanos, se han vuelto locos.